<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:iweb="http://www.apple.com/iweb" version="2.0">
  <channel>
    <title>Noticias</title>
    <link>http://www.felipecervantes.com/FELIPE/Noticias/Noticias.html</link>
    <description>“Vivir o es una aventura llena de riesgo o no es nada en absoluto; la seguridad es casi siempre una superstición, no existe en la naturaleza” &lt;br/&gt;                                                Hellen Keller&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;A través de esta página los mantendré informados de los sucesos, experiencias y aventuras en las que me veré envuelto a lo largo de este maravilloso viaje.</description>
    <generator>iWeb 2.0.4</generator>
    <image>
      <url>http://www.felipecervantes.com/FELIPE/Noticias/Noticias_files/shapeimage_9.jpg</url>
      <title>Noticias</title>
      <link>http://www.felipecervantes.com/FELIPE/Noticias/Noticias.html</link>
    </image>
    <item>
      <title>Llegada a Ciudad de México</title>
      <link>http://www.felipecervantes.com/FELIPE/Noticias/Entradas/2009/3/2_Llegada_a_Ciudad_de_M%C3%A9xico.html</link>
      <guid isPermaLink="false">a9922d76-a5c5-46de-a73f-5352f59d70bf</guid>
      <pubDate>Mon, 2 Mar 2009 10:42:43 -0600</pubDate>
      <description>&lt;a href=&quot;http://www.felipecervantes.com/FELIPE/Noticias/Entradas/2009/3/2_Llegada_a_Ciudad_de_M%C3%A9xico_files/DSC05099.jpg&quot;&gt;&lt;img src=&quot;http://www.felipecervantes.com/FELIPE/Noticias/Media/DSC05099_1.jpg&quot; style=&quot;float:left; padding-right:10px; padding-bottom:10px; width:176px; height:132px;&quot;/&gt;&lt;/a&gt;Luego de más de 18,500 kilómetros me encontré en mi última mañana de travesía, el bosque de La Marquesa verde y húmedo me cobijaba entre los miles de pensamientos que me llenaban los sentimientos de emoción y felicidad. &lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Esa mañana no comencé solo, un grupo de buenos amigos se me unieron en los últimos kilómetros antes de llegar a la ciudad. Rodaron conmigo entre los altos pinos y los complicados caminos de tierra más de una hora. Salí triunfante de la sombra de los arboles al Desierto de los Leones, donde un grupo de más amigos e invitados se unieron a mi sueño en sus últimos kilómetros. &lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Bajamos por Reforma poco a poco, mientras más personas se nos unían, grandes amigos que no había visto me saludaban con gran energía y la ciudad me sonreía con un cielo azul celeste impresionante; Cuando derrepente en el horizonte apareció un punto amarillo brillante que entre más me acercaba tomaba la forma del ángel de la independencia y justo debajo de el un gran letrero que me hizo palpitar con fuerza el corazón, “Felipe Cervantes lo lograste”. Los nervios, la alegría, las lagrimas, la sonrisa, todos los sentimientos se desbordaban sin orden alguno, dejándome atónito ante el momento tan especial que estaba viviendo y que a lo largo del esfuerzo de un año lo había soñado.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Nunca hubo un sueño, por loco que fuera, que me llevara a sentir lo que en ese momento estaba viviendo, el esfuerzo, lo aprendido, el logro, el triunfo, todo en un breve instante de sonrisas y alegrías de todas las personas que en ese momento se unieron a mi sueño y compartieron conmigo ese cielo azul del 1 de marzo de 2009.  &lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Lo logre!!</description>
      <enclosure url="http://www.felipecervantes.com/FELIPE/Noticias/Entradas/2009/3/2_Llegada_a_Ciudad_de_M%C3%A9xico_files/DSC05099.jpg" length="120100" type="image/jpeg"/>
    </item>
    <item>
      <title>De Puebla a la Marquesa</title>
      <link>http://www.felipecervantes.com/FELIPE/Noticias/Entradas/2009/2/28_De_Puebla_a_M%C3%A9xico_.html</link>
      <guid isPermaLink="false">f0b153ce-3248-4439-a41e-005991411491</guid>
      <pubDate>Sat, 28 Feb 2009 08:04:33 -0600</pubDate>
      <description>&lt;a href=&quot;http://www.felipecervantes.com/FELIPE/Noticias/Entradas/2009/2/28_De_Puebla_a_M%C3%A9xico__files/P2240022.jpg&quot;&gt;&lt;img src=&quot;http://www.felipecervantes.com/FELIPE/Noticias/Media/P2240022_1.jpg&quot; style=&quot;float:left; padding-right:10px; padding-bottom:10px; width:176px; height:132px;&quot;/&gt;&lt;/a&gt;Me encontraba a 120 kilómetros de Ciudad de México, sabía que si quería podía llegar el día siguiente a mi destino final, sin embargo quería llegar un día muy especial y por la entrada más bonita. Tomé la decisión de rodear la ciudad yendo por Cuautla, Cuernavaca y La Marquesa.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Al principio el camino hacia Cuautla fu tranquilo, pensaba quedarme a la mitad para dormir en Izucar de Matamoros, pero al llegar al pueblo, después de 65 kilómetros, me encontré con un pueblo el cual no me gustó y continué otros 70 kilómetros para llegar a Cuautla donde pasé la noche. El día siguiente subí poco a poco el camino a Tepoztlan donde después de un buen jugo de naranja y un helado en las Tepoznieves seguí hacia Cuernavaca.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;En Cuernavaca, a último momento, decidí cambiar mi ruta para irme por Chalma y Malinalco. Salir de la ciudad fue durísimo, primero me hicieron subir por hasta la glorieta de Francisco I Madero, para bajar por una serie de callejuelas hasta llegar a la llamada subida a Chalma. Una subida recta y muy empinada que me representó un gran reto, parecía nunca tener fin, y siempre que llegaba a donde parecía el final se levantaba enfrente otro tramo empinado. Luego de varios kilómetros logré salir de la ciudad e irme entremetiendo al bosque, donde me encontré con muchos peregrinos que iban a Chalma a pie y en bicicleta.  Cuando llegue a Chalma el miércoles de ceniza, la gente se amontonaba y circulaba por la calle como río ferviente de fe.  Quería pasar por ceniza, pero entre tanta gente decidí seguirme a un lugar más tranquilo.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Me encontraba en Malinalco, el nervio de mi llegada se hacía presente, mi corazón latía fuertemente sin razón aparente y mi mente luchaba entre tantos recuerdos, anécdotas y emociones que inundaban mis últimos días de  mi gran viaje. Pasé un día en Malinalco antes de salir por la subida que me separaba de mi Ciudad, aquella que la vencí poco a poco y con la determinación fija. Finalmente llegue a la Marquesa, aquella parada justo antes de lograr finalizar mi sueño y emprender la búsqueda de otro. </description>
      <enclosure url="http://www.felipecervantes.com/FELIPE/Noticias/Entradas/2009/2/28_De_Puebla_a_M%C3%A9xico__files/P2240022.jpg" length="116461" type="image/jpeg"/>
    </item>
    <item>
      <title>El camino a Puebla</title>
      <link>http://www.felipecervantes.com/FELIPE/Noticias/Entradas/2009/2/23_El_camino_a_Puebla.html</link>
      <guid isPermaLink="false">402ae69b-c80c-463e-babc-de1fcce0ece9</guid>
      <pubDate>Mon, 23 Feb 2009 20:58:52 -0600</pubDate>
      <description>&lt;a href=&quot;http://www.felipecervantes.com/FELIPE/Noticias/Entradas/2009/2/23_El_camino_a_Puebla_files/P2150113.jpg&quot;&gt;&lt;img src=&quot;http://www.felipecervantes.com/FELIPE/Noticias/Media/P2150113_1.jpg&quot; style=&quot;float:left; padding-right:10px; padding-bottom:10px; width:176px; height:132px;&quot;/&gt;&lt;/a&gt;Cuando me encontraba en Xalapa decidí observar detenidamente mi mapa y encontré unas pequeñas brechas que rodeaban el Cofre de Perote por el otro lado que lo hace la carretera principal de Xalapa - Puebla. Sabía que serían unas subidas sin asfalto, empinadas y agotadoras que me llevarían mucho más tiempo que la vía común, pero mi instinto de aventura y de búsqueda me llevaron a escoger ese camino.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Tenía razón, era una subida que me sacaba el aliento, los kilómetros pasaron y logré ver muy abajo el pequeño pueblo de Xico de donde había comenzado a subir. Rondando los 3000 msnm una fría neblina me empezó a cubrir, dejando ver solo unos cuantos metros del pedregoso camino que me antecedía. Imaginaba la cumbre del Cofre de Perote de un lado y la del Pico de Orizaba por el otro, cubiertos por la densa y húmeda neblina vigilantes a mi pedalear. Al llegar a la parte más alta del camino se abrieron unos bastos valles por donde pedalee antes de llegar al poblado del triunfo, ahí pedí información para evitar las carreteras, las cuales me llevaron a mi lugar de campamento entre pinos y magueyes sobre las laderas de las montañas.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;El día siguiente seguí evitando la carretera asfaltada principal, recorriendo por pueblitos con estructuras coloniales que se encontraban aniquiladas por el tiempo, pero a su vez iglesias de colores azules, amarillas y blancas  recién pintadas por la fe. El camino que me llevaba entre ellas variaba entre una arena suave que me hacía esforzarme más y un asfalto recién puesto, por lo que al pasar por dichos pueblos disfrutaba con gozo cada detalle de éstos. Fue un día precioso que me llevó a desviarme nuevamente de mi ruta para legar a Ciudad Serdán. &lt;br/&gt;&lt;br/&gt;En Ciudad Serdán retomé el camino principal y entre coches, camiones y trailers llegue a Tepeaca, un pueblo con una plaza muy bonita y colonial, que contrasta con su convento despintado, no obstante todo junto hace una sinfonía que se disfruta.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Finalmente había llegado a Puebla, por un camino poco convencional, pero sin duda un camino espectacular que trascenderá en mi memoria mucho más que ese típico pavimento con rayas entrecortadas que une Xalapa y Puebla. </description>
      <enclosure url="http://www.felipecervantes.com/FELIPE/Noticias/Entradas/2009/2/23_El_camino_a_Puebla_files/P2150113.jpg" length="24472" type="image/jpeg"/>
    </item>
    <item>
      <title>Chachalacas</title>
      <link>http://www.felipecervantes.com/FELIPE/Noticias/Entradas/2009/2/20_Chachalacas.html</link>
      <guid isPermaLink="false">7a48feb0-4949-4c37-96fb-178e3f0072c3</guid>
      <pubDate>Fri, 20 Feb 2009 09:54:40 -0600</pubDate>
      <description>&lt;a href=&quot;http://www.felipecervantes.com/FELIPE/Noticias/Entradas/2009/2/20_Chachalacas_files/Dunas%20de%20arena,%20Chachalacas,%20Veracruz.jpg&quot;&gt;&lt;img src=&quot;http://www.felipecervantes.com/FELIPE/Noticias/Media/Dunas%20de%20arena,%20Chachalacas,%20Veracruz_1.jpg&quot; style=&quot;float:left; padding-right:10px; padding-bottom:10px; width:176px; height:132px;&quot;/&gt;&lt;/a&gt;Había desayunado en el típico Café de la Parroquia el día que dejé Veracruz, era soleado pero alentado por la frescura de los fuertes vientos que asechaban la costa comencé a pedalear. Llegue a Antigua Veracruz, donde conocí la casa de Cortes, una estructura colonial donde las raíces de los árboles intentan robarla de la historia, pero hasta hoy, esa fusión entre las paredes y los árboles crean un increíble lugar. Pensando que solo quedaban 20 km para pedalear me tomé mi tiempo y al cabo de un rato seguí mi camino.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;El camino giro y viento aumentó hasta el punto que era difícil avanzar, pero la perseverancia logró romper el viento y dejarme en Chachalacas, una playa con grandes dunas de arena. Comencé a pedalear hacia las dunas, pero el viento arrastraba gran cantidad de arena, llenando todo lugar posible de finos granos dorados, quería acampar y pensé que detrás de alguna duna donde tapara el viento podría acampar, así que subí cargando mi pesada bicicleta al hombro y luego empujándola, sin embargo no encontré ningún lugar sin viento y sobre una bajada muy empinada decidí descender. Ahí, abajo de aquella duna había menos viento, decidí comenzar armar la tienda de campaña, al principio todo iba perfecto, pero al poner el toldo para la lluvia, el poco viento que había me arrebató la tela y comenzó a doblar toda la estructura, trató de girar pero las estacas colocadas con anterioridad evitó que siguiera su camino aun a pesar que la fuerza del viento saco tres de ellas. Luego de repetidos intentos y con arena hasta en las orejas tuve que guardar la tienda y devolverme al pueblo, donde unas personas me dejaron acampar en su propiedad, cubierto del viento y la arena. &lt;br/&gt;&lt;br/&gt;La mañana siguiente aun con arena por todos lados, pedalee de subida hasta llegar a Xalapa. La ciudad me sorprendió de lo bonita y entre su centro encontré un lugar donde descansar y quitarme los finos granos dorados, que durante varios días no lograron quitarse por completo. </description>
      <enclosure url="http://www.felipecervantes.com/FELIPE/Noticias/Entradas/2009/2/20_Chachalacas_files/Dunas%20de%20arena,%20Chachalacas,%20Veracruz.jpg" length="10416" type="image/jpeg"/>
    </item>
    <item>
      <title>Entre Villahermosa y Veracruz</title>
      <link>http://www.felipecervantes.com/FELIPE/Noticias/Entradas/2009/2/18_Entre_Villahermosa_y_Veracruz.html</link>
      <guid isPermaLink="false">b0e9b58a-c1fd-4b32-8da5-1e62531e84e9</guid>
      <pubDate>Wed, 18 Feb 2009 07:35:49 -0600</pubDate>
      <description>&lt;a href=&quot;http://www.felipecervantes.com/FELIPE/Noticias/Entradas/2009/2/18_Entre_Villahermosa_y_Veracruz_files/P2070185.jpg&quot;&gt;&lt;img src=&quot;http://www.felipecervantes.com/FELIPE/Noticias/Media/P2070185_1.jpg&quot; style=&quot;float:left; padding-right:10px; padding-bottom:10px; width:176px; height:132px;&quot;/&gt;&lt;/a&gt;Me encontraba pedaleando sobre una carretera donde el asfalto acababa antes de que la línea blanca marcara el fin del carril, pendiente de aquellos grandes y ruidosos trailers que se acercaban rápidamente tras de mi. En pocas ocasiones, sin frenar ni moverse pasaban los enormes camiones a escasos centímetros de mi desprotegida bicicleta, causándome una sensación desagradable y en momentos que cerrara los ojos para mantener mi rumbo y que el poco espacio que había entre su inmensa carga y yo no se viera estrechada a causa de ver el movimiento del veloz vehículo. No obstante, esas ocasiones fueron las menos, ya que fueron más aquellos que respetaron mi andar y se abrían lo suficiente para dejarme respirar o sencillamente se iban detrás de mi, esperando un buen momento para adelantarme. Así, después de varias decenas de Kilómetros llegué a Villahermosa, donde descansé unos días y luego de pasear con el presidente municipal en el paseo dominical retomé mi rumbo al norte.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;La carretera de Villahermosa a Veracruz fue espectacular, al principio la gran carretera con acotamiento predominaba mi andar, pero al salirme de ahí, me encontré en una carretera que rodeaba pequeños cerros, zigzagueando en ocasiones entre túneles de árboles a la orilla de la carretera y en otros momentos enfilando rectamente al horizonte.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Decidí tomar una desviación de 40 kilómetros hacia un lugar llamado Roca Partida, el camino me llevó a orillas de una laguna metida entre los árboles y finalmente a orillas de mar atlántico, donde una gran península se levantaba sobre peñascos que salían del mar formando un paisaje inglés, y a un lado de esta maravillosa península una playa donde estuve disfrutando durante dos días de un merecido descanso, dejando pasar la lluvia y los vientos que azotaban la costa veracruzana desde hacía varios días.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Antes de llegar a Veracruz me desvié al colorido pueblo de Tlactolalpan. A orillas de un gran río y bajo una humedad extenuante, las casas de colores se yerguen encausando las anchas calles adoquinadas, las iglesias y plazas le dan un sabor donde la gente se sienta y disfruta de la belleza del lugar. Luego de pasar el día y por la tarde ver los torritos  que perseguían a la gente con sus cuetes tronando y salpicando a los distraídos, salí hacia Alvarado, donde el folclor cambia del colorido pueblo al colorido lenguaje. No existe frase alguna donde las altisonantes y fuertes palabras no se utilicen, sin embargo éste detalle tan peculiar hace que el pueblo tenga una atmósfera especial. &lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Finalmente llegué a Veracruz, donde pasé unos días excelente en el maravilloso puerto, habiendo sido recibido por Bimbo y los alcaldes de Boca del Río y de Veracruz. </description>
      <enclosure url="http://www.felipecervantes.com/FELIPE/Noticias/Entradas/2009/2/18_Entre_Villahermosa_y_Veracruz_files/P2070185.jpg" length="28618" type="image/jpeg"/>
    </item>
  </channel>
</rss>

